27.8.13

Barco pirata



Los planes que uno hace cuando de joven son pequeños destellos de nuestras aspiraciones genuinas, inocentes e inmaculadas de la percepción ajena. Probablemente, el Otro puede pensar que son descabellados, ingenuos o incluso tontos. Pero es lo que realmente uno quiere en su vida.
Yo quería construir un barco.

No necesariamente pirata, pero que fuera del estilo. Que estuviera hecho de madera, imponente, que funcionara a velas y que resistiera de todo.
La elección lo priva a uno de las opciones. No falta decir que aun no tengo mi barco y se ha convertido en un estigma para mí. Al final terminó significando más cosas que se habían quedado en mi camino. Pero siempre lo tengo presente, quizás porque ese barco representa exactamente las cualidades que quiero ver en mí en el futuro.
La extraña irrealidad imperante en este momento, me impide ver una fecha exacta para que se desprenda el ancla del fondeadero, pero el momento llegará.
El mar está de testigo.
Cuando sea todo lo que quiero, ese barco y yo estaremos juntos.

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