28.7.12

Carta a mi Maga

Carta abierta. Asunto cerrado.
Al menos así me lo dictan los hechos.

     ¿Te he comentado sobre la particularidad que comparten todos los planes
     Me he pasado toda la vida sin saber cómo iniciar, Lucía. Siempre
de mi vida? Ninguno resulta tal como lo planeo pero, a fin de cuentas, todo se
buscando no sonar tonto, no sonar igual, enamorar. A fin de cuentas, 
acomoda para conseguir el resultado que, bueno o malo, siempre es el
estamos de pie y desnudos frente a la cama donde, al fin, la irrealidad se
esperado. Me cuesta aceptarlo. A fin de cuentas. Tiempo después me referiré
revuelca con nuestra realidad. A fin de cuentas, cuesta aceptar la irrealidad
a esta carta como una carta complicada y compleja, pero que disfruté mucho
de la realidad. Cuesta aceptar la ausencia, la demora y la indiferencia. Ay
al hacerla. Con cautela, avanzo despacio y elijo mis palabras. Adorno pero no
Lucía, y yo que siempre he pensado a futuro de modo que mi desenlace
demasiado. No creo que exista una mejor manera de expresar que 'te amo y
siempre tiene tintes de optimismo. No creo necesitar cautela a donde voy.
te extraño tanto que muero por verte' que con estas exactas palabras. Nunca
Pero sí optimismo. Aquel que me caracteriza. Saberme enamorado de ti 'no 
antes había tenido tanto tiempo tiempo para contestar una simple pregunta.
es un fracaso ni una fijación en un orden caduco o consumado; es un amor
Nunca antes te había extrañado tanto. He pasado mucho tiempo lejos de ti.
que parece prescindir de su objeto, que en la nada encuentra su alimento'.
Tu ausencia (o la mía, todo depende de la dirección hacia donde apunte la
Mi ausencia, la tuya, la nuestra. Siempre es nuestra. ¿La flecha erra aún
flecha del corazón) clarifica y define los límites de mi ser. Tu ausencia,
cuando se está lejos? La mía no. El límite no es sincero, siempre se puede
depende. Hacia a dónde apunta mi límite. Tu ausencia, corazón. Mi delirio,
alcanzar y sobrepasar. ¿Persistencia o terquedad? Todo depende de tus
tu corazón. Cariño.
ojos hermosos y la realidad que ellos elijan ver. ¿Realidad o camino?
Habrá que admitirlo, me gustan los retos, complejidades y complicaciones
Para seguir con el inútil intento de definirme ante ti. Cosas que ya 
que (¿acaso hace falta completar algo?) , soy terriblemente obstinado y fiel
sabes, cosas que son obvias. Cosas que necesitan presencia en mi vida.
creyente de que cualquier enumeración que busque gozar de un efecto
Crucé un puente, Lucía. Un puente que me separa de ti y de mi raza.
contundente debe constar de tres elementos. Si no se espera jamás se
'¿Quién trepa hasta el agujero si no es para querer bajar cambiado y
encontrará lo inesperado. No sé quién lo dijo, pero eso no le resta
encontrarse otra vez, pero de otra manera, con su raza?'. Así me encuentro
importancia. Puede que nadie lo haya dicho y en ese caso te lo digo yo. Pero
hoy. Con ansias de bajar y encontrarme contigo, de otra manera.
puede que todos lo digan. Chuchi, no lo sé.
A su manera, nuestra historia es muchas historias pero sobre todo es
El ir, regresar y estar, siempre se puede ver como un viaje hacia adentro,
dos historias, la tuya y la mía. Y sin embargo se entrelazan, una no es
afuera o a ambos lados de la propia existencia. Ahí donde la inteligencia
la misma sin la otra. Yo no soy el que se fue. Yo soy el que regresa.
busca pero el que encuentra es el corazón.
¿Ya no soy? ¿Ya soy? 

Y en los murallas ulteriores a este razonamiento me encuentro contigo.
Siempre de pie, siempre presente, siempre dispuesta a dar el siguiente paso.
Cubierta por un velo que hace imposible pasar más allá de él, hacia tus labios.
Todo termina sucumbiendo y siendo elucubraciones caóticas que ocurren
dentro de mi. Solo para no sentirme solo. Solo para desempolvar el
optimismo. Solo para lanzar la flecha y esperar que dé en el blanco. Esperar
 lo inesperado. Es el único camino disponible para aquellas situaciones
inconcebiblemente concebidas por la irrealidad de la realidad.

Y al final solo es una carta, que llegará para deshacer, reafirmar y/o cambiar
el futuro. Y nadie está seguro de todo. Esa seguridad solo la puede dar el
amor que existe entre dos. Hoy no te hablo a ti, le hablo a lo que serás. ¿Y
serás tú quién esté esperando mi llegada? Yo sé que no. Pero en otra vida,
en otro universo. Chuchi, no lo sé. No importa en realidad. Hoy solo importa
verte de nuevo.
¿Y ahora qué haré?
Ser quien soy, acostumbrarme a la irrealidad de la realidad, planear, avanzar
despacio, tener cautela, ser terco, ser persistente, enamorar.
Esperar lo inesperado.
Esperar encontrarme de nuevo contigo, de otra manera.

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