29.6.12

Arde

El hombre, el fuego. Una unión tan trascendental y antigua que encuentra siempre dos polos. El primero es amenazador, es destructivo; el segundo es revelador, místico, acogedor. Se hace referencia a este símil en el libro cuando nuestro personaje principal, Montag, aprende de Clarissa que mucho tiempo atrás los bomberos trabajaban para apagar el fuego y no para iniciarlo.
“Era un placer quemar” Esto basta para señalar el tinte del libro. La locura. La locura de un mundo futurístico y en cierto punto apocalíptico. Este libro fue escrito en el año de 1953 y es increíble notar una tendencia de nuestro mundo de parecerse a aquel. Las pantallas, los caracoles que siempre están dictando qué pensar, la censura. Esto se puede extrapolar fácilmente a nuestra sociedad y se puede ver una tendencia sombría que si no se toman las decisiones adecuadas podemos acabar en un mundo así. Ciertamente el pensar en un mundo totalmente abierto y con diversidad de pensamiento es difícil, porque hasta ahora el hombre ha demostrado una debilidad para tolerar y aceptar al Otro. Pero creo que es el destino de nuestro recorrido como sociedad. No hay destino en otra dirección, al menos no un dónde yo perciba un futuro con una sociedad con valores axiológicos positivos. La tecnología no es siempre un símbolo de progreso, podremos estar avanzados en toda la tecnología pero el ámbito sociológico de las personas no debe ser olvidado. La tecnología proporciona una felicidad vacía si no es compartida y debatida por Otro. La felicidad solamente es verdadera cuando es compartida decía Alex Supertramp en Rutas Salvajes.
El personaje principal del libro Fahrenheit 451 es Montag, un bombero que después de vivir inmerso en un sopor controlador despierta y cuestiona el sistema de creencias de su sociedad. Se da cuenta que las cosas pueden ser mejor y desafía a su superior y a toda la sociedad. Al final se rodea de disidentes que esperan el momento justo y perfecto para que la sociedad despierte.
Montag se me hace un personaje bastante interesante porque inicia su viaje del héroe de una forma muy abrupta. Conoce a Clarisse, una muchacha muy curiosa vecina de él, y eso basta para que algo se rompa dentro de él y cuestione su actual forma de vivir. Basta un hecho clave para que el hombre, en general, rompa con su actual forma de vivir y se embarque en un viaje del héroe.
Así como el tiempo pareciese estar hecho de pasado, el hombre idealista está construido por un sinnúmero de pasiones. Al ser perturbadas, salen y desestabilizan la estructura de la que eran parte. Poco a poco la locura llena los espacios. Sin embargo, ésta no es suficiente para mantener la cohesión de la estructura, por lo que ideales apasionados afloran cada vez con mayor frecuencia hasta exacerbar el espíritu que las mantiene y desear ocupar no solo un cuerpo, sino todos los cuerpos; no solo en este mundo, sino en todos los mundos.
Algo así ocurrió con Montag. Su desestabilización ocurrió a tal grado que cuestionó todo y se embarcó en un viaje del que no había un retorno fácil.
La depreciación de valores o acciones que en esta época parecieran importantes como el amor, la amistad, la confianza y la libertad están devaluadas en la historia y esto se ve reflejado en el hecho que de la esposa de Montag, Mildred, no recuerda y le resta importancia al lugar donde se conocieron. El amor no vale nada y para allá vamos.

Bibliografía:
- Kapuscinski, R., 2006. Encuentro con el Otro. Anagrama, Barcelona.
- Bradbury, R., 1953. Fahrenheit 451. Minotauro, México

1 comentario:

  1. ENRIQUE DISFRUTÉ MUCHO LEYÉNDOTE Y TRANSMITES UNA CLARA PASIÓN POR UN MUNDO DISTINTO AL DEL LIBRO. SIN EMBARGO NO HAY UN ANÁLISIS DEL MISMO Y NI SIQUIERA NOS PONES UNA SINOPSIS, LO CUAL DIFICULTA QUE UN LECTOR SI PREVIO CONOCIMIENTO DE DICHA NOVELA PUEDA ENTENDERTE. ESTO ES UNA PENA, ¿NO LO CREES?
    RECUERDA QUE ASUMIR NOS LLEVA INEVITABLEMENTE A COMETER ERRORES.

    BUEN TRABAJO, TIENES 30/40

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